sábado, 31 de diciembre de 2011

¡Felíz 2012!


A todos/as los/as lectores/as del blog, y a los/las que no lo son también, que tanto joder, les deseo una muy feliz salida del 2011 y una mejor entrada para el 2012. Que lo mejor de este año que se va sea lo peor del que está a punto de entrar.

viernes, 23 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD 2011



Hola mis amigos/as: A través de mi bitácora quiero enviarles mis mayores deseos de una muy Felíz Navidad para todos y todas.

Eduardo

sábado, 3 de diciembre de 2011

LA NOVIA DEL ESTANCIERO O SEA LA NOVEL HISTORIA DE FELICITAS GUERRERO DE ÁLZAGA (7ma Parte)


La felicidad de Ocampo en La Postrera se interrumpe abruptamente.
En el casco de la estancia resuena la ronca voz del comisario intimando su rendición. Alguien ha delatado su presencia en la estancia de la viuda de Álzaga y ahora hombres armados rodean el caserón.
Adentro, Felicitas intenta persuadir a Ocampo para que escape. Pronto volverán a estar juntos. Ella promete acudir de inmediato a Buenos Aires y gestionar su perdón.
Enrique, nervioso, se pasea por el amplio comedor con su Smith & Wesson en mano.
Tadeo avisa a su señor que ya está todo dispuesto para huir. Dos caballos aguardan en una de las caballerizas. Si salen por atrás sólo deberán evadir a tres milicos que esperan por él.
Felicitas ordena a Aparicio ayudar a Ocampo en su escape. Si es necesario deberá abrir fuego contra la milicia que, subrepticiamente, ha irrumpido en La Postrera.
Un beso profundo, una rápida caricia, son los únicos signos de la despedida de los amantes.
Ocampo y Tadeo, armados, salen al encuentro de sus captores. Aparicio, cubre la fuga disparando desde el interior de la casa.
Felicitas está asustada. Puede ver a los dos hombres escabullirse entre gritos y disparos. Una bala alcanza a Tadeo. Ayudado por Ocampo, logra montar en uno de los caballos. A galope ambos se alejan del lugar, mientras una partida de milicianos y policías intenta darle alcance. Albina, que ha presenciado toda la escena, se regocija con el fruto de su delación.
Ocampo y Tadeo han cabalgado todo el día. El fiel sirviente de Enrique está mal herido. En la costa del río Salado se han ocultado en un frondoso bosque a la espera de la noche. Mientras Ocampo maldice a su delator, la agonía de Tadeo culmina. Enrique, profundamente agobiado, se arroja sobre el cuerpo inerte se su leal criado.

domingo, 6 de noviembre de 2011

LA NOVIA DEL ESTANCIERO O SEA LA NOVEL HISTORIA DE FELICITAS GUERRERO DE ÁLZAGA (6ta Parte)


La desesperación no deja a Albina Casares conciliar el sueño. La insospechada llegada de Ocampo la ha sumido en un mar de sentimientos encontrados.
Una irrefrenable onda de besos y risas llega desde la habitación contigua. Allí están Enrique y Felicitas, dichosos, radiantes. Ambos libran un ardoroso combate cuerpo a cuerpo, cuyo fragor lastima a la amiga de la viuda de Guerrero.
Envuelta en su negligé de brocado azul, Albina se pasea inquieta por la habitación. Piensa. Se debate entre la furia y el dolor, entre el amor y la lealtad. Debe abandonar el papel de mujer sumisa. Por mucho tiempo ha soportado la fría ignorancia de Ocampo, pero ella se siente fiel a su amiga Felicitas y abomina traicionarla.
La alharaca de la recámara contigua por momentos le resulta comprometedora. Doliente, Albina apoya su espalda en la pared. Cierra sus ojos y muerde sus labios. Una infinita angustia la invade y se apodera de su frágil espíritu.
Cae de rodillas, sollozando en la penumbra del dormitorio. Magullada, indefensa, permanece en el piso, acurrucada, por varios minutos que le resultan eternos. Súbitamente, el silencio ocupa el sitio. Escucha algunas palabras sueltas de su amiga. “Infamia”, “castigo”, “traición”…
Toma la vela que, tímidamente, ilumina el cuarto y sale al pasillo. Se aproxima a la puerta de la recámara de Felicitas. La siente preocupada. Ocampo intenta calmarla.
Observa por el ojo de la cerradura. Distingue el cuerpo desnudo de su amiga. Felicitas está alterada y se asemeja a una fiera enjaulada. Se pasea de un lado al otro por la habitación. Agita su cabello suelto. Gesticula. Por momentos, exclama que ha ofendido la memoria de Álzaga; que lo allí sucedido llegará a los salones de Buenos Aires; que la señalarán implacablemente; que no soportará el reproche social por su nuevo amor…
Albina percibe el clásico olor al tabaco de Ocampo. A través de la estrecha cerradura no alcanza a divisarlo. Lo supone aún en la cama de jacarandá que en vida usara Don Martín y su esposa. Sin embargo, escucha su voz tratando de apaciguar el espíritu embravecido de Felicitas Guerrero.
Albina Casares continúa espiando pero la luz de la vela se filtra por debajo de la puerta de la recámara de los amantes. Ocampo lo observa. Advierte la presencia de alguien en el pasillo. Felicitas, impetuosa, abre violentamente la puerta. El estupor de ambos es absoluto: no hay nadie.
Velozmente, Albina ha regresado a su cuarto. Ahora, la voracidad de los celos se ha apoderado de ella.

viernes, 28 de octubre de 2011

LA NOVIA DEL ESTANCIERO O SEA LA NOVEL HISTORIA DE FELICITAS GUERRERO DE ÁLZAGA (5ta PARTE)


La noche lentamente envuelve a La Postrera.
Felicitas y Albina, sentadas a la gran mesa de caoba, aguardan que Bautista sirva la cena.
La viuda de Álzaga comenta su deseo de ir por la mañana hasta el pueblo. Debe resolver ciertas cuestiones relativas a la venta de hacienda con Pascual Benítez, un comisionista de Dolores.
Albina, atentamente, escucha las reflexiones que su amiga formula sobre la cría y venta de ganado. Admira y hasta envidia la forma de ser de Felicitas. Esa mujer, tan resuelta, tan valiente y hasta desafiante frente a esos rigurosos límites que la moral social impone, es el centro de miradas de muchos jóvenes porteños. Ni hablar de Ocampo, quien ha partido a luchar a Entre Ríos con tal de escapar a su poderoso embrujo. Albina haría lo imposible por borrar ese apasionamiento enfermizo que lo impulsa hacia Felicitas. El amor que siente por Ocampo lacera su espíritu frágil. La muerde, la desgarra en su sentir más íntimo. No conoce humana fórmula de contener los sentimientos briosos de Enrique. Simplemente, debe ahogar su pasión y soportar el dolor en una brutal soledad.
Bautista sirve una exquisita chatasca.
Las dos mujeres saborean el plato que prepara la negra Dominga, experimentada cocinera de la estancia. La brisa fresca de la noche se cuela por la ventana. Con ella llega el perfume juvenil del jazmín y el aroma cimbreante de los primeros nardos.
Repentinamente, los acordes de una guitarra y la voz quejumbrosa de un payador quiebran el silencio nocturno. Albina siente como ese cantar la desgarra. Angustiada, abandona la mesa y corre hasta la ventana con el tiránico y exclusivo deseo de vislumbrar una figura diferente a la de Ocampo. En su desesperación, tambalea. Felicitas intenta ayudarla y al aproximarse ella al ventanal, la gauchesca sombra de Enrique se muestra entre los talas.
La dicha embriaga a Ocampo. Felicitas y él se han reencontrado. Enrique, en su delirio, entona una nueva vidalita. Felicitas, arrobada, sale al jardín a su encuentro.

VIDALITA DE ENRIQUE OCAMPO

Vidalita, recuerda
este cielo pulcro y estrellado
bajo cuyo guardián manto
hoy canta un payador atormentado.

Tiempo hace que marché
a libertar una tierra ultrajada
y así por fin olvidar
los ojos negros de mi amada.

Más entre montes y cañadas
portando erguida mi tacuara
he visto una y otra vez
a la china que me embrujara.

De alborotos y entreveros
he salido siempre airoso.
Cuerpiando milicos y enganchaos
a tu ventana he llegado victorioso

Vidalita no olvides jamás
a este matrero valiente
que cansao de guerrear
piensa en ti devotamente.

domingo, 2 de octubre de 2011

LA NOVIA DEL ESTANCIERO O SEA LA NOVEL HISTORIA DE FELICITAS GUERRERO DE ÁLZAGA (4ta Parte)


Desde la cubierta de “La Sirena”, Ocampo otea la costa. Cada vez está más cerca de Felicitas Guerrero. Piensa en lo ocurrido durante los últimos días y en ese golpe de suerte que lo ha llevado hasta las costas de Samborombon .
Es que, después de la sorpresa de Alcaraz, él y sus tres compañeros de armas vagaron hasta la boca del Guayquiraró, en el Paraná, encontrando, providencialmente, una goleta fondeada en aquel sitio.
La hábil negociación con el capitán del barco, permitió que fueran conducidos a salvo hasta el puerto de Las Conchas. Allí, Ocampo supo que, Braulio y él, eran afanosamente perseguidos por las fuerzas Nacionales para su detención.
Fue así que, de Las Conchas, partió un marinero hacia la casa de Ocampo, en Buenos Aires, llevando correspondencia para su familia e instrucciones para el leal Tadeo.
Estas últimas eran muy claras. Requería a su sirviente viajar de inmediato, con monturas, hasta la boca del río Salado, esperarlo en aquel sitio hasta su arribo y galopar, luego con él, hasta la estancia de Felicitas.
Tres días después, La Sirena partió al amparo de una suave brisa. Navegaron por el Río de la Plata, sorteando sus peligrosos bancos; se aproximaron a Punta Ballenas y, en la distancia, fueron capaces de distinguir la lúgubre silueta de la fortaleza de Barragán. Finalmente, en la noche del 11 de febrero, entraron en la bahía de Samborombon.
Al amanecer, la nave se ha aproximado a la costa.
El capitán Twain advierte la cercanía de la boca del río Salado. Ocampo, divisa una ambarina señal desde tierra. Es el viejo y digno Tadeo, que agita un gallardete amarillo, siguiendo las instrucciones de su patrón.
Enrique se despide de Braulio y de toda la tripulación que tan generosa ha sido con él y los suyos. Podestá Peña continuará hasta Montevideo, junto con los orientales sobrevivientes de Alcaraz. Allí permanecerá, como en otras épocas, a la espera que la situación se apacigüe.
Velozmente, una chalupa conduce a Enrique a la costa.

¡Cuantos meses sin ver a su leal criado! Ya en tierra y vivamente emocionado, Ocampo abraza a Tadeo, quien lo ha esperado en el lugar convenido desde la anterior noche. Luego de la larga ausencia, el regocijo es mutuo. Antes que su mayordomo, Tadeo, es su amigo, fiel y sincero, quien muchas veces le ha mostrado el rumbo pero, ante todo, le ha brindado su valiosa ayuda cuando Enrique lo necesitaba.
Más Ocampo ya no quiere esperar. Felicitas está en La Postrera y desea ganar la estancia cuanto antes. Tadeo estima que, al caer la noche, llegarán a las tierras de la viuda de Álzaga.
Ambos montan en los zainos que el criado ha traído desde Buenos Aires. A galope, sus figuras son devoradas por la soledad de esa inconmensurable pampa agreste y cerril.

domingo, 25 de septiembre de 2011

LA NOVIA DEL ESTANCIERO O SEA LA NOVEL HISTORIA DE FELICITAS GUERRERO DE ÁLZAGA (3era Parte)


La batalla ha sido cruenta. Enrique y Braulio han logrado escapar de los Nacionales junto con un grupo de paisanos. En los campos de Ñaembé perecieron muchos de sus compañeros. López Jordan ha dispuesto replegarse a Entre Ríos.
La noche anterior a la batalla, Ocampo tuvo noticias de Felicitas. La esquela, había sido enviada casi dos meses atrás y fue el sargento Aparicio Quiroga quien se encargó que ella llegara a sus manos. La carta entusiasmó a Enrique, especialmente la última parte. “Recordado Ocampo, -escribía Felicitas Guerrero- pienso en Usted diariamente y en todas las privaciones por las que ha de estar pasando. Anhelante, aguardo que pronto concluya esta vesánica lucha. Mucho deseo verlo. Cuídese. No quiero perderlo. No lo soportaría…”
Reintegrado el grupo al grueso de la tropa, Ricardo López Jordan mandó a llamar a Ocampo.

La reunión duró casi una hora. Luego de transmitirle su agradecimiento por su adhesión a la causa entrerriana, de explicarle sus planes militares y políticos, el caudillo encomendó a Enrique y a Braulio Podestá Peña la misión de llegar hasta el campamento del coronel Carmelo Campos a fin de articular una nueva acción contra los nacionales.
Los dos amigos parten a la siguiente mañana, acompañados de un variopinto grupo de catorce paisanos. Dos entrerrianos, tres orientales, cinco paraguayos y cuatro brasileños. La tropa refleja la composición de la montonera jordanista.
En su marcha hacia Entre Ríos, hábilmente se escamotean entre grupos de Nacionales. Con gran peligro vadean el Guayquiraró. Finalmente, queda atrás Corrientes, hostil y adversa a la causa por la que pelean.
La noche los sorprende en las ruinas de la capilla Nuestra Señora de los Dolores, en el desolado pueblo de Alcaraz. Enrique se ha recostado a descansar sobre uno de los pilares derruidos del templo. Permanece por varios minutos con la mirada clavada en el cielo entrerriano. Transportado, avista el rostro de Felicitas Guerrero, quien lo llama al definitivo reencuentro.
Súbitamente, siente un ruido de hojas y ramas. Al instante, un grupo de Nacionales se arroja sobre el contingente jordanista. Ocampo blandiendo una tacuara, ferozmente, arremete contra los atacantes. Luego, toma su Smith & Wesson y dispara.
Superados en número, ordena replegarse hacia el arroyo cercano. Advierte que, mayormente, su tropa ha sido asesinada.
Braulio y dos orientales todavía pelean
Reagrupados los cuatro hombres, se esfuman en la espesura del monte.

martes, 20 de septiembre de 2011

INTERMEZZO SOBRE FELICITAS.


Haciendo un alto en la historia de la Novia del Estanciero, me gustaría contar que el sábado 17, asistí a una representación teatral en el Complejo Histórico Santa Felicitas. En otras palabras, estuve en la misma iglesia erigida en nombre de la protagonista de mi narración y en donde, alguna vez, estuvo la quinta de Álzaga.
Específicamente, la representación se desarrolla en el llamado Templo Escondido y quienes tengan ganas, pueden ir antes a la visita guiada que se realiza al complejo.
En lo personal solamente asistí a ver la obra de teatro que, desde le mes de mayo, todos los sábados se representa en Pinzón 1480, en el barrio de Barracas.
El trabajo titulado “Niñas Mal” refiere a un encuentro imaginario de dos mujeres infelices: Felicitas Guerrero y Camila O`Gorman.
Las jóvenes se topan en algún sitio del inframundo y reflexionan sobre sus vidas y sobre sus padecimientos en esa dimensión espiritual, pero se trata -ante todo- de un encuentro con ellas mismas.
La obra constituye una propuesta intimista, atractiva y muy bien actuada. Un diálogo entre dos mujeres desdichadas que les ha tocado vagar por un limbo desde el cual pueden ver lo que ocurre en el mundo de los vivos, amén de toparse con algún que otro familiar, tal como le ocurre a Camila.
No interviene ningún otro personaje. Sólo Felicitas y Camila.
Son ochenta minutos que fluyen a una velocidad astronómica de un interesante parlamento y una muy buena actuación.
Claro está alejada del circuito teatral formal y con escasa difusión.
Vale la pena asistir a la función. Recomiendo la obra. Simplemente hay que hacer la reserva de la entrada y abonar su precio.

jueves, 15 de septiembre de 2011

ADIOS A NINON HAEFFNER

Me he debatido varias horas en subir este comentario.
Francamente lo que Claudia, mi hija, me contó respecto a una ex compañera de colegio ha sido impactante. He cortado mi relato de la Novia del Estanciero para escribir sobre el particular.
No me considero un mojigato ni nada que se le asemeje pero ello no ha dejado de sorprenderme.
Charlé con mi hija acerca de la pertinencia de redactar esta entrada. Me ha pedido que sea cauto, limitándome a relatar aquellos hechos que hoy están en boca de todos.
A fin de no caer en imprecisiones o banalidades le he pedido que lo lea. Ha dado su asentimiento.

Ninon Danielle Haeffner (1989-2011) fue compañera de mi hija durante toda la escuela secundaria. Actualmente, Claudia la veía con regularidad en las reuniones que organizaban sus ex compañeras y compañeros de clase.
Personalmente, la traté en múltiples ocasiones. Siempre me mostró su faceta simpática, cordial y afable.
Antes de ayer, Ninon, apareció muerta, acuchillada, en un descampado de la localidad de Derqui, en la Provincia de Buenos Aires. Los diarios, ocupados en el lamentable accidente ferroviario del 13-S, dilapidaron ríos de tinta sobre el particular y se olvidaron de la atractiva e infeliz Ninon. Escuetamente, a ella se refirieron La Razón y Tiempo Argentino.
Al culpable lo agarraron. Se trata de un académico, profesor de literatura, de 30 años de edad.
El tipo, subyugado por la llamativa rubicunda, no aguantó más su coqueteo y reventó por el lado más dañino.
No opuso la menor resistencia y confesó ser el autor del hecho.
Ninon estudiaba Diseño de Indumentaria. No trabajaba. Desde hace casi un año y medio vivía en la casa de Darío, su novio, junto con la familia de éste.
Mientras convivió con Darío, ella mantuvo otras relaciones paralelas. “Me voy a lo de Gabriela G”, “Hoy me junto con Caro F. a estudiar” fueron, entre tantos, los argumentos que Ninon esgrimió para encubrir sus encuentros con otros muchachos.
Cuando regresaba a la casa, luego de la ardiente batalla, ella se sentaba a tomar mate con la madre de Darío, Doña Paula Belcore y todo transcurría como si nada. Los Belcore le lavaban y planchaban la ropa, le daban de comer, le tendían la cama, le brindaban un techo protector…
Al enterarse sobre la verdad de los hechos, a la familia Belcore, le cayó todo como un balde de agua helada. No daban crédito a lo que la policía, los testigos, el e-mail y el móvil de la chica narraba.
Claudia me contó que, Darío Belcore, odiaba a Ramiro Galarza, si bien nunca sospechó –ni por aproximación- que era uno de los protagonistas de lo que aquí estoy refiriendo.
Debo decir que Ramiro, alguna vez, fue el «boyfriend» de Ninon. En ese interregno, Darío era la pañoleta amiga donde ella enjuagaba sus lágrimas. Cuando Ramiro y Ninon se distanciaron, ella, entonces, se decantó por Darío, instalándose posteriormente en la casa de su familia.
A través de alguna red social o en alguna reunión o quizás simplemente por azar, Ninon y Ramiro se reencontraron, abriendo así paso a una relación clandestina.
Al tiempo, en el bar de la facultad, ella conoció a Lautaro Abramovich, un literato treintañero que, accidentalmente, se encontraba en el lugar.
Ninon era una chica atractiva, simpática, cálida. Mientras el tema Ramiro se enfriaba rápidamente, el académico y la estudiante eran devorados por el fogonazo de la pasión.
Sin embargo, la relación con Darío Belcore no se rompió. Muy por el contrario, continuó conviviendo con él en la casa familiar de éste. Por su parte, Lautaro, sabedor de la situación de Ninon y mordido por ese ardor que profesaba hacia ella, le pedía “…dejar todo e irse a vivir con él, a su casita de Derqui, con su perra Lula, las glicinas y el pino viejo”.
El lunes 12 de septiembre pasado, Lautaro y Ninon se vieron nuevamente. Los amantes transcurrieron la tarde y la noche juntos. En un momento, se desató una discusión motivada por la negativa de ella a irse con él. Ninon amenazó con dejarlo. Luego, sobrevino un grito sordo y finalmente el silencio.
En el velatorio de Ninon Haeffner hubo hechos bochornosos, grotescos.
Darío y Ramiro protagonizaron una escena de pugilato, que terminó gracias a la correcta intervención de los lacayos de la funeraria.
Los Belcore, presos de esa suerte de mezcla de dolor e indignación, característico de quienes sienten la felonía en carne viva, gritaban, insultaban, humillaban. Alguien de su entorno, a media voz, comentó sobre la falta de códigos de la difunta y a una tía de Darío se le escuchó decir: “Esta chica no le colgaba los botines a mi sobrino porque mi hermana le daba de comer y le lavaba los calzones” (sic)
En ese clima rarefacto, los Haeffner, en cambio, se mostraron constantemente fríos, obscuros y retraídos. Las amigas de Ninon, muchas de las cuales ignoraron siempre lo narrado, la lloraron a mares.

martes, 13 de septiembre de 2011

SUOR ANGELICA E I PAGLIACCI


Hola mis amigos/as: Hoy fui nuevamente al teatro a ver ópera. Llegué hace un rato.
En esta oportunidad me tocó Suor Angelica e I Pagliacci. La primera de Giaccomo Puccini y la otra de Ruggero Leoncavallo.
Cuentan que la primera fue recibida fríamente en su estreno, en tanto que la segunda corrió mejor suerte, aunque no dejó de provocar revuelo en su época.
Debo decir que Suor Angelica no es una de los mejores exponentes del arte y genio de Puccini. No quiero significar que sea un bodrio, pero carece de esas melodías que tanto caracterizan al compositor de Lucca.
Es algo entendible.
La acción transcurre en un claustro, repleto de monjas. Allí ha sido confinada la pobre Angélica cuyo único pecado fue haber dado a luz a un hijo, fruto de un amor prohibido. Siete años ha transcurrido vistiendo los hábitos, sin saber nada de su hijito y su familia. Súbitamente, aparece la inflexible y bestial Tía Principessa. Viene a exigirle a la infeliz la firma de cierto documento que autoriza una división de bienes. Angélica suplica, implora por saber por su hijo. Finalmente la vieja mal nacida le dice que ha muerto hace dos años víctima de una severa enfermedad. Suor Angelica, entonces, se toma un veneno y cae el telón.
Música oscura, para un argumento oscuro, donde las voces son exclusivamente femeninas. No intervienen voces masculinas.

En I Pagliacci la cosa cambia un poco, aunque también es otra tragedia, está basada en un hecho real, en el cual intervino como juez el padre de Leoncavallo.
Como siempre críticas a la escenografía. La acción original transcurre en un miserable pueblo calabrés entre 1865/1870. Acá la acción es llevada a los años 30 o 40 del siglo pasado. Una menudencia.
Vamos al grano.
Cada vez que escucho Pagliacci reafirmo que es una verdadera joyita de la lírica.La famosa Vesti la giubba me resulta soberbia. Música y letra reflejan el drama de un tipo cuya mujer lo engaña con otro y sabiendo que ésta se va a encontrar esa noche con su amante, tiene que vestirse de payaso y subir a escena para hacer reir al público.
El final, que muestra una representación teatral ante un público que no se da cuenta que Canio y Nedda ya no están actuando sino ventilando su problema de alcoba, me parece genial y por supuesto ese la conclusión de la ópera, donde el desgarrado Canio grita: “La comedia e finita”.
En Pagliacci, debo decir que la voz del tenor Luis Lima -en el papel de Canio- no está nada bien. En realidad siempre he considerado que su voz es muy dura y falta de melodía, pero creo que a, sus sesenta y pico de años, está en un franco declive. Tiene potencia en el agudo pero los graves son lastimosos.
Bueno por hoy dejo aquí. Más tarde subiré una nueva entrada de "La Novia del Estanciero". Un saludo como siempre.

lunes, 5 de septiembre de 2011

LA NOVIA DEL ESTANCIERO O SEA LA NOVEL HISTORIA DE FELICITAS GUERRERO DE ÁLZAGA (2da Parte)


Es el final de noviembre. La mañana está espléndida. Felicitas, bajo riguroso luto, recorre las viejas galerías de su estancia La Postrera. Ha permanecido pensativa por largo tiempo, perdiéndose su mirada entre ese enjambre mirífico de camelias, hortensias y rosas de Siria que bordean la casa.
Se recuesta en el gran sillón de mimbre y vuelve a releer la carta que recibiera el día anterior. Son noticias del estimado Ocampo, de su puño y letra. Las ha traído Tadeo desde Buenos Aires, quien viajó todo el día para cumplir el cometido que su patrón le ordenara desde Entre Ríos.

En su mente, repite una y otra vez las palabras de Enrique: “Aquí las jornadas son fatigosas pero su recuerdo, Felicitas, me espolea a seguir luchando por la libertad de esta tierra bendita, al lado de estos paisanos que lidian por una vida mejor. Sepa señora que, si las balas nacionales me derriban en la batalla, mi póstumo aliento, será para Ud.”
Las dudas en responder esa carta, repleta de palabras nobles, la asaltan. Piensa en la imagen del moribundo Álzaga que, como amenazante espectro, se yergue entre ambos. Sin embargo, no olvida el momento en que vio a Enrique por vez primera, en la ventana de su casona de la calle México o cuando, enterada de los amores del viejo Álzaga con aquella hembruela del Brasil, corrió a los brazos de Ocampo en busca de su afecto tiránico.
La alegre voz de su amiga, Albina Casares, interrumpe su ensimismamiento. Ha venido con ella desde Buenos Aires. Es que allí, en La Postrera, Felicitas se siente cómoda y poco a poco el dolor de la pérdida de sus hijos ha comenzado a ser más llevadero.
Albina quiere salir a cabalgar. Felicitas asiente. El día se muestra brillante. Ambas saldrán a recorrer la estancia. Llama a Naukale, el capataz tehuelche, y ordena que ensillen a su lobuno y otro caballo para su amiga.
A trote lento, la silueta de Albina Casares y la joven viuda de Álzaga se pierden en el horizonte, buscando las márgenes del río Salado. Mientras se alejan, Felicitas, cavila en torno a la probable respuesta que brindará a Ocampo.

miércoles, 24 de agosto de 2011

LA NOVIA DEL ESTANCIERO O SEA LA NOVEL HISTORIA DE FELICITAS GUERRERO DE ÁLZAGA (1era Parte)


Corre el año de 1870. En Entre Ríos, ha estallado la rebelión de López Jordán. Justo José de Urquiza, ha muerto asesinado como parte de la asonada. La Legislatura entrerriana ha proclamado nuevo gobernador a Don Ricardo López Jordán, otrora lugarteniente del jefe muerto. La noticia se expande en Buenos Aires como reguero de pólvora. Los nacionales, a fin de aplastar el heroico levantamiento gaucho, han enviado un Ejército de Observación y un buque de guerra.
En un caserón de la calle Rivadavia, están Enrique Ocampo, Braulio Podestá Peña y José Hernández quien, incógnitamente, ha bajado a la ciudad a fin de sumar adeptos a la causa jordanista. A todas luces, la guerra es inevitable y López Jordán ha dictado un bando por el cual impone la pena capital a todo entrerriano, desde los 17 a los 50 años, que no se incorpore a las armas, en el término de cuatro días.

Enrique Ocampo, otra vez, está presto a pelear. Junto con su amigo Podestá Peña, ha luchado en Pozo de Vargas, al lado de Felipe Varela. Capturados por Taboada, fueron remitidos a Mitre, quien dispuso su inmediata libertad, marchando ambos a Montevideo. Allí han permanecido todo ese tiempo, simpatizando con la causa de los Blancos, sufriendo persecusiones, participando en reuniones secretas y demás acontecimientos políticos que los han mantenido fuera de la Argentina. Sólo han regresado a Buenos Aires ante las noticias de la rebelión jordanista.
Enrique ha visto en la lucha una fuga, un escape para el olvido. Hace tiempo, le han robado a Felicitas, su amada, su vida, su abrasador amor juvenil. Sufrió mucho cuando Don Carlos Guerrero la inmoló ante el altar de los dioses Riqueza y Fortuna. El viejo Guerrero, ambicioso, insaciable, incontenible, frenético ante el dinero urdió un acuerdo matrimonial con el vetusto terrateniente Martín de Álzaga, traficando el cuerpo y espíritu de su hija.
Ahora, ella es libre. Álzaga murió hace poco más de un mes. Sin embargo, Felicitas no desea ver a nadie. Pasa sus días recluída en su quinta de la calle Larga guardando riguroso luto, envuelta en sus recuerdos y frustraciones.
Es de noche. Se escucha el ruido de un carruaje. Suena el aldabón de la puerta de calle. Es Albina. Sigilosa, ha llegado al lugar a fin para convencer a Ocampo a desistir de la partida. Teme por la vida de Enrique. Ella lo ha amado desde que, adolescente, lo vio una tarde en el atrio de San Ignacio.
El amor de Albina Casares es tortuoso, ignoto, no correspondido. Ocampo ama fiera y ciegamente a Felicitas, aún cuando ella se casara con el viejo Álzaga.
Atribulado por la inesperada y hasta inoportuna presencia de Albina, Enrique reflexiona, recostado sobre un inmenso jacarandá. Ella ha sido, durante todos esos años, su confidente, su sostén en la hoguera en la que arden esos sentimientos por la viuda de Álzaga. Por eso, escucha sus palabras de preocupación.
Llega Hernández con noticias de los nacionales. La rebelión en Entre Ríos corre peligro. Se debe partir sin más. Los caballos esperan. Ocampo se despide abruptamente de Albina. Definitivamente, ha resuelto unirse al grupo que, esa noche, parte al campamento de López Jordán.
Sin mediar palabra, ella en soledad, desgarrada y sufriente, espera que, en el corazón de Enrique, se extinga ese amor desenfrenado, enfermizo, que siente por su entrañable amiga Felicitas y pronto corra a sus brazos.

viernes, 19 de agosto de 2011

LA NOVIA DEL ESTANCIERO O SEA LA NOVEL HISTORIA DE FELICITAS GUERRERO DE ÁLZAGA


Subo hoy una nueva historia a mi bitácora. Entre todos los temas para escribir, he elegido una narración bien porteña, ocurrida hace ya muchísimo tiempo en lo que es hoy el barrio de Barracas, aquí, en Buenos Aires.
Me refiero a lo acontecido con Felicitas Guerrero de Álzaga, mujer sobre la cual se ha escrito bastante.
Recuerdo haber tomado contacto con la historia através del diario La Nación, cuando aún cursaba la escuela secundiaria.
Con el tiempo me di cuenta que era un personaje de renombre en la memoria ciudadana. En rigor de verdad, durante los últimos años, se hicieron documentales, publicaron libros y en el año 2009 también se filmó una película sobre la vida de esta joven porteña.
Tuvo su domicilio en el mismo solar donde hoy se alza la iglesia de Santa Felicitas, erigida por su familia en su honor y con motivo de su trágico fin.
De hecho, tal ha sido la trascendencia de la protagonista que, se afirma, su fantasma aún merodea el lugar. Cuentan que, todos los 30 de enero, suele enseñorearse envuelta en su vestido blanco, llorando desconsolada frente a las rejas del templo. Allí, donde alguna vez estuvo su casa. Asímismo, en las noches de tormenta, las campanas de Santa Felicitas suenan solas, sin que hasta el momento se descubriera la razón del hecho...
Para quienes no conocen la historia, diré que en 1870, Felicitas Guerrero era una joven viuda y millonaria, a punto de unir su vida a la de Samuel Sáenz Valiente, otro terrateniente de patricio apellido.
A los veinticinco años ya había pasado varios momentos duros: la imposición matrimonial por desición paterna, la soledad del campo, la muerte de sus dos pequeños hijos y el desengaño de saber que su primer esposo, el viejo Martín de Álzaga, había abandonado una familia anterior, en Brasil.
Luego de la muerte de Álzaga, Felicitas repartía sus horas entre esos campos y su casa del actual barrio de Barracas.
Se había iniciado en el flamante y próspero negocio de la ganadería y disfrutaba de la vida de campo.
En esas condiciones, no le faltaban pretendientes a la joven viuda.
Por un lado, la asediaba Enrique Ocampo, un aristócrata al que -algunos dicen- haberle dado pié durante su relación con Álzaga, en razón de haber sido un antiguo novio de la joven. Por el otro, Samuel Sáenz Valiente, un estanciero que había conocido de manera accidental en un viaje a General Madariaga y que parecería ser su verdadero amor.
Pero la tragedia habría de truncar su vida a los veintiséis años.
En efecto, faltando poco para su himeneo con Saénz Valiente, el despechado Enrique Ocampo, una tarde de enero de 1872, le descerrajó un mortal tiro en la quinta de Barracas, para luego suicidarse.
Hasta aquí la historia casi oficial, con sus lagunas y las dudas lógicas que conlleva la tradición oral.

Ahora bien, el profesor Rodolfo Lavié asevera tener en su poder una misiva escrita en 1895 de puño y letra de Albina Casares, donde se cuenta una historia diferente a la que nos ha legado tanto la tradición oral como la prensa escrita de la época. ¿Quién era Albina Casares? Pues ni más ni menos que la dilecta amiga de Felicitas Guerrero de Alzaga.
La carta la he tenido en mi poder, la he leído y he logrado escanear un par de páginas a fin de subirlas al blog, a pesar de la fragilidad del papel, y el tiempo transcurrido.
No puedo aseverar su autenticidad pero tampoco su falsedad.
Su dueño clama por lo primero, por cuanto manifiesta poseer varios papeles de puño y letra de Doña Albina.
Tomando como base de dicha carta voy a efectuar las sucesivas entradas sobre el tema.
Aqui subo, también, el enlace de youtube que contiene el trailer de la película "Felicitas" (2009)y que comentara más arriba.
Hasta pronto, como siempre.

martes, 9 de agosto de 2011

A MODO DE EPÍLOGO (algunas presiciones sobre la leyenda de la Cabeza Viviente)


En siete entregas, presenté una vieja historia del noroeste argentino.
Habiendo investigado un poco, la misma leyenda es conocida tanto en Tupiza como en Tarija, ciudades pertenecientes a la hermana República de Bolivia.
Es evidente que, con variantes, la leyenda forma parte de la cultura del Altiplano.
Mientras que para los habitantes de Humahuaca los hechos suceden de una manera similar a la relatada, la leyenda en Tupiza hubica el suceso en las cercanías del actual río Angostura, mientras que la versión tarijeña lo hace en las orillas del Nuevo Guadalquivir y en las proximidades de las serranías de Sama.
En ambas los dioses incas, los difuntos que vuelven a la vida, la muerte de Pizarro, constituyen un elemento crucial del relato por cuanto no es otra cosa que una advertencia ante la rapiña y el saqueo de las riquezas indígenas por el conquistador sediento de oro y pidras preciosas.
En la versión tupiceña, tal vez más próxima a la narración incaica, la destrucción de los conquistadores se da por la intervención de Illapa, dios del rayo y el trueno. En ella ninguno de los conquistadores sobrevive, ya sea porque caen bajo la férula maldita de la Cabeza Viviente o sucumben al poder de la momia o bien, porque cuando Pizarro los enfrenta Illapa, en castigo, descarga la furia del rayo haciendo desaparecer la alqueria, la que es también sepultada por una avalancha de rocas.
Por su parte, en Tarija, la historia no sólo suma a otros personajes como el caso del fraile Sebastián, sino que concluye con un incendio de proporciones bíblicas que no sólo arrasa con la hacienda de Pizarro sino también el templo aledaño y demás dominios del hidalgo.
La leyenda, en su versión humahuaqueña, dice que tiempo después Doña Isabel volvió a las ruinas de la alquería y encontró la dorada máscara que cubría la cabeza del inca. Con él -prosigue la historia- se realizó la corona de la talla conocida en esa época como Nuestra Señora de Copacabana, que en 1702 pasó allamarse Nuestra Señora de la Candelaria. Dicha Virgen es la patrona de Humahuaca y se encuentra en le templo homónimo, celebrándose su festividad a comienzos del mes de febrero.
Por último, debo hacer notar que, cuando Aimé Tschiffely, junto con sus dos famosos caballos criollos Mancha y Gato, llegó a la quebrada de Humahuaca -en su viaje a Estados Unidos-, contó años más tarde de realizada la imponente travesía una muy antigua historia, que oyó de un coya del lugar: “En los tiempos de nuestros viejos antecesores, vivía en un lado del valle una tribu de indios poderosa y próspera y en las laderas de la montaña opuesta, habíase instalado una tribu igualmente fuerte y bien organizada. La envidia y la ambición los convirtió en enconados enemigos y se libraron entre ambas feroces batallas. El cacique de una tribu tenía un hijo y su enemigo de la otra tribu, una hermosa muchacha. Por las noches solían verse. Pronto despertaron sospechas y un día el padre de la joven envió un mensajero a su rival, amenazándole con ejecutar a su hijo si lo descubría con su hija. En una ocasión fue descubierto, tomado prisionero y conducido ante el enemigo. Este ordenó que lo decapitaran en seguida, orden que se cumplió de inmediato. La cabeza, separada del cuerpo, fue llevada a la muchacha, quien la acarició en un arrebato nervioso. Según cuenta la leyenda, los ojos de la cabeza, aún tibia, se abrieron y dejaron escapar dos lágrimas. Desde entonces ese valle se ha llamado Humahuaca, que quiere decir “cabeza que llora”.
Hasta aquí el epílogo y algunos datos más de esta extraña historia.

lunes, 8 de agosto de 2011

LA LEYENDA DE LA CABEZA VIVIENTE (7ma Parte y final)


Traigo esta tarde la última entrega de La Leyenda de la Cabeza Viviente, historia que, como ya he comentado, se enraíza en la tradición oral de Humahuaca, en la provincia de Jujuy (Argentina). Debo indicar que, con un final distinto, la historia también circula en Tupiza y en Tarija, ambas en territorio de Bolivia. Si puedo, subiré un epílogo sobre dicho particular.

Medrano y Jimeno han recorrido la zona del templo sin encontrar nada. Se incrementa el misterio de las campanadas. Comienzan a creer la veracidad de los relatos indígenas.
Súbitamente, el bronce vuelve a tocar y un tumulto se escucha en la alquería. Varios aborígenes salen al encuentro de los dos españoles. Allí, bajando por el cerro, han visto una deformidad, una extraña criatura, avanzando torpemente en dirección a la hacienda.
Mientras los sirvientes de Pizarro organizan una partida a fin de investigar, Doña Isabel clama por ayuda. Tambaleante, la hija de Don Diego, ha logrado alcanzar el patio de la casa. Antes de desvanecerse, en brazos del propio Jimeno, ha mencionado que la cabeza de Yahuar está viva.
Medrano ingresa en la casona. El terror lo invade. En una de las habitaciones encuentra a la testa de Yahuar Huacac. Prodigiosamente, ha vuelvo a vivir. Se ha desprendido de su máscara de oro, dejando ver a los presentes el rostro del Inca, tal como fuera en vida. Profiere unas palabras en el idioma de los Hijos del Sol, mientras en sus ojos se divisa el furor por el sacrilegio cometido.
La voluntad de Medrano flaquea. Una poderosa fuerza pugna por dominarlo. En su lucha desgarradora alcanza a ver con nitidez el cuerpo enjuto de una mujer que avanza hacia él. Sus ojos se cierran. Cae, rendido, a los pies de la espectral figura.
Jimeno y los otros criados ingresan también en la alquería. Están armados y dispuestos a luchar. Recorren la casa. Mientras Jimeno va en busca de su señor Pizarro, al pié de la escalera que conduce a las habitaciones de éste, encuentra a la aterradora figura femenina que avanza llevando consigo la cabeza viva de Yahuar. La reconoce. No titubea. Sabe que aquella mujer momificada es la misma que hallaran en el Nevado del Chañi, dentro de la gruta del Inca.
Jimeno se arrodilla y reza. Aquel cuerpo seco, arrugado y cetrino ha cobrado vida y se ha vuelto hacia el valenciano para ultimarlo. En ese momento, la figura de Pizarro se yergue detrás de Ahuac. Un golpe con la empuñadura de su acero, es suficiente para derribar a la momia. La cabeza viva de Yahuar rueda por el piso.
El viejo hidalgo aún tiene fuerzas para enfrentar a las fuerzas que, a su entender, el Diablo ha enviado. Sus criados vienen en su ayuda y procuran alejarlo de lugar. Mientras, Ahuac ha logrado ponerse en pié. Con paso inseguro, busca la cabeza de quien debe proteger por la eternidad.
En tanto, Medrano y Jimeno han sido rescatados. Sólo tienen algunos golpes y se encuentran confundidos por la situación. Fuera de la casa, Pizarro da la orden de huir. Encomienda a ambos poner a salvo a su hija Isabel. Deberán, sin más, partir a galope rumbo a San Salvador de Jujuy. A costa de su propio sacrificio, él mismo se encargará poner fin de los espíritus que han invadido su casa.
Don Diego siente que la vida ha vuelto a su cuerpo. Se interna en la alquería. Cierra puertas y ventanas. No permitirá que la cabeza de Yahuar y a la momia que la protege huyan. Resuelto, toma una vela y baja hasta el depósito subterráneo. En su lucha con los prosélitos de Ochoa de Zárate, ha guardado suficiente pólvora en él y ha llegado el momento de emplearla. Escucha ruidos. La momia de Ahuac, llevando la cabeza del Inca, desciende hasta donde está el hidalgo. Resuelto, Pizarro enciende la pólvora. La alquería vuela por los aires.
Desde un cerro alejado, Medrano, Jimeno e Isabel, observan perplejos la horrenda escena.

lunes, 25 de julio de 2011

IL VIAGGIO A REIMS, OSSIA L'ALBERGO DEL GIGLIO D'ORO


Hola mis amigos/as:
Ayer tuve una nueva oportunidad de reencontrarme con la ópera. Estuve en el Teatro Argentino de la ciudad de La Plata. Fui a ver la ópera bufa de Gioacchino Rossini "Il Viaggio a Reims".
Debo decir que, contrariamente a lo habitual, llegar a la capital bonaerense fue una verdadera odisea. Por esas raras circunstancias, el bus no llegaba a las paradas intermedias y me ví obligado a dirigirme hasta la terminal para poder viajar.
Suelo siempre salir con antelación. Me gusta arribar con suficiente tiempo a las funciones en la ciudad de La Plata. Con todo este contratiempo llegué cinco minutos antes que se levantara el telón.
La obra de Rossini, fue estrenada en París en 1825 como parte de las celebraciones por la coronación del rey Carlos X de Francia en ese mismo año. De hecho, el argumento trata de un grupo de aristócratas de toda Europa yendo a la coronación de Carlos X, hacen una parada en una posada de la ciudad de Plombières (El Albergue del Lirio de Oro), no pudiendo proseguir el viaje a Reims ante la falta de caballos. Cada uno cuenta su problemática y ante el contratiempo se contentan con festejar la coronación del monarca en París.
Así de simple es el argumento de esta obra del genial compositor de Pesaro.
La función de ayer fue bastante equilibrada. Los cantantes en su mayoría cumplieron eficazmente su desempeño, al igual que la orquesta.
La escenografía, era una producción original del Rossini Opera Festival de Pesaro del 2001, fue lamentable. Es que como siempre digo parece que al público se lo quiere tomar por estúpido. Lo que se canta no guarda relación con la acción y la escenografía. De hecho si hablamos Carlos X de Francia y de viajes en carruajes tirados por caballos, no puede aparecer el celular y teléfono de linea en escena u otras modernidades ajenas a la época de 1825.
Con estas salvededas, pasé un momento agradable en compañía de brillante música de Rossini.
Hasta pronto, como siempre.

martes, 19 de julio de 2011

IL MONDO DELLA LUNA


Hola mis amigos/as:
Nuevamente esta noche asistí a una función de ópera.
En esta oportunidad le tocó a Joseph Haydn y su obra Il mondo della luna, ópera bufa italiana, estrenada en Esterház el 3 de agosto de 1777 y que por primera vez subió a escena en Argentina a través de la desaparecida Opera de Cámara del Teatro Colón en el año 1971.
Su libreto, basado en la obra de Carlo Goldoni, nos narra las vicisitudes de un crédulo burgués aficionado a la astronomía que es estafado por un pícaro conocido y dos amigos más, ambos enamorados de sus dos hijas y criada, haciéndole creer que ha sido transportado al mundo lunar para así arrancarle el consentimiento matrimonial con las hijas y criada, y sus respectivas dotes.

No obstante la lógica distancia histórica y estética respecto a nuestros días, el libreto de Goldoni logra desarrollar con gran eficacia y comicidad el entramado de la obra, vestido sobre una sencilla trama con grandes dosis de crítica hacia las pasiones levantadas por las modas y aficiones más innovadoras y pretenciosas de aquellos tiempos (el telescopio) y sobre los vínculos sentimentales y motivaciones económicas que se esconden tras ellos.
He disfrutado mucho el espectáculo. Muy buenos los elencos vocal y actoralmente y mucha risa, como corresponde en una ópera de estas características.
No obstante, pienso que la escenografía pudo estar mejor. La acción que transcurre en el siglo XVIII, se traslada a 1908, cosa que en lo personal destesto por cuanto se pueden hacer algunas concesiones de índole escenográficas pero ser tan radical en ello no me cae bien.
Salvo esta última mención, B.A Lírica se ha estado sumamente lúcida en la elección de la obra para la actual temporada.
Hasta pronto, como siempre.

domingo, 17 de julio de 2011

LA LEYENDA DE LA CABEZA VIVIENTE (6ta Parte)

Hola mis amigos/as:
Aquí ha comenzado el receso invernal. Catorce días, donde si bien debo continuar con mis quehaceres laborales, se supone serán más tranquilos.
En un marco de breve esparcimiento, he podido seguir avanzando en este relato oriundo del noroeste de mi país y que acompaña esta entrada.
Ahora me voy a cenar.
Un saludo como siempre.

Poco a poco, algunos indios de la alquería se suman al grupo de José, Medrano y Jimeno. El ondulante resplandor de una vela ilumina y desfigura los rostros de los allí reunidos. El diaguita José, a instancias de un adormecido Medrano, da comienzo al relato de la antigua leyenda sobre Yanakilla.
- Antes de la llegada de Manco Capac, - cuenta el indio sentado en la galería de la hacienda- existió en las tierras de Tiwanaku, un guaca terrible de nombre Yurac, quien gobernó la Ciudad de los Hijos del Sol, luego de dar muerte al viejo señor de Tapikala.
Dispuesto a extender su reino más allá de la planicie donde la ciudad se alzaba, Turac marchó a conquistar el señorío Lupaqa.
Varios combates tuvieron lugar sin que la suerte se inclinara en favor de uno u otro reino. Cansado, Yurac decidió capturar por sorpresa a Imiri, la hija de Otumbo, el señor de los Lupaqas, a fin de obligarlo a rendirse y someterse a su voluntad.
Fue así que, una noche, gracias a la complicidad de un lupaqa traidor, Yurac y un puñado de guerreros, entraron furtivamente a la ciudad de Otumbo. Allí robaron a Imiri, llevándola consigo al Tiwanaku.
Enterado del hecho y temeroso de un terrible castigo hacia Imiri, marchó el señor de los Lupaqas hasta Tapikala a fin de someterse a la voluntad del infame Yurac y rescatar a su hija.
Enterado Yurac que Otumbo marchaba hacia Tiwanaku en señal de sometimiento, lo esperó en las escalinatas del Kalasaya y no contento con su rendición, ordenó que Imiri fuera torturada para luego ser apuñalada a la vista de su padre.
Viracocha, cansado de la maldad del señor de Tapikala, se apiadó del dolor de Otumbo y decidió castigar al sanguinario Yurac.

José hace una pausa. Bebe un sorbo de chicha y prosigue el relato. Su voz se torna sombría. Una mirada torva se dibuja en su rostro.
- Viracocha, el altísimo y piadoso, envió, entonces, a Yanakilla, una mujer monstruosa con alas de oro, ojos vacíos y cola de serpiente, cuya atroz imagen siempre es divisada poco antes de algún hecho funesto….
- ¿Pero qué ocurrió con el sangriento Yurac? – con inquietud pregunta Jimeno.
- Descansaba el cruel señor de Tapikala, - responde José- cuando de los cielos brotó Yanakilla, lanzando su aullido pavoroso, el que tronó en todo Tiwanaku. Yurac, asustado por la presencia sombría de la Enviada, buscó protección en el Kalasaya. De nada le valió. Allí mismo, en sus escalinatas, ella alzó su mano vengadora y arrebató el corazón palpitante del cruel señor de Tapikala, engulléndoselo de una dentellada.

- Fue merecido el castigo que recibió Yurac - exclama un indio del grupo.
- Mas el cuerpo inerte de Yurac –prosigue José- rodó por las escalinatas del Kalasaya, para convertirse de inmediato en un siniestro caracara, enorme y negro, que remontando vuelo se perdió en las alturas…
- El impío indio ha de estar ardiendo en los infiernos- brama Medrano.
- ¿En los infiernos? Creed señor Medrano que ello no es así. – replica el diaguita- Aún vagabundea por estas tierras el ánima maligna de Yurac y en noches oscuras, como ésta, suele posarse bajo la forma del caracara enorme que ya conté.
- ¡Eso es cierto! – Exclaman varios indios al unísono.
- Cuando murió Guzmán, el ujier de Doña Isabel, el tiznado pájaro fue visto en el tejado de esta casa. Súbitamente desapareció, cuando la cabeza del Inca volvió a la vida.- rememora José.
- ¡La testa del Inca viva! ¡Pardiez! Mi sangre se hiela- suelta Medrano, persignándose.
- Cuando el apu Pizarro cayó enfermo, -continúa el diaguita - a medianoche, un halito siniestro recorrió la silenciosa alquería, para luego aparecer bajo la forma de una fuliginosa rapaz, que miraba con ojos refulgentes y llenó el lugar con su endiablado grito.
- ¡Un pájaro carroñero que tenía fuego en los ojos! ¡A medianoche! ¡Maldita sea la cabeza del Inca! - Vocifera un aterrado Jimeno.
De repente, se escucha el tañido de la campana de la iglesia. El miedo se apodera del grupo. Nadie se divisa en la torre del templo, sin embargo el bronce marca la medianoche. Medrano y Jimeno, pávidos, desenvainan. Es el momento de salir a pelear contra lo que no conocen.

miércoles, 6 de julio de 2011

PREMIO SUNSHINE - AWARD


De repente, mi bitácora ha recibido el premio Sunshine-Award.
La verdad que esta nominación, por parte de una seguidora, no la esperaba.
Jamás se me pasó por la mente recibir tal distinción, que me enorgullece y me llena júbilo.
Mi blog recoge pasiones, ideas y vivencias personales. Relatos que, por alguna circunstancia fortuita, llegan a mi conocimiento. Nada más. Es un emprendimiento humilde y que demanda esfuerzo pues, como digo simpre, hay cuestiones laborales y familiares que me reclaman permanentemente.
Quien ha distinguido a mi bitácora con el premio, ha sido nuestra amable y comprometida amiga AOMARALUZ, autora del excelente blog Foto y Luz.
Gracias totales, querida amiga. Tu gratificante nominación es un acícate poderoso para seguir adelante con una labor que inicié en 2009.
Según las normas del premio, tuve que elegir a otros doce (12) Webs/Blogs que merecieren este reconocimiento. El tema no ha sido fácil. Elegí, por ejemplo, entre aquellos que, hasta el momento, no habían recibido el galardón y conforme a mis preferencias tuve hoy lista la nómina. Aquí la dejo, ordenada alfabéticamente.

1) A las pasiones de Ángel Negro

2) A los blasismos de Blas y su cálido blog, que hace mucho que no sabemos nada de él.

3) A los post estudiados y reflexivos de Caramelos de Gominola Rosa

4) Los escritos de Emma

5) A mi compatriota el Gaucho Santillán y sus raras escrituras

6) A las recetas culinarias de Joao.

7) A los viajes de Liziane.

8) A las poesías de María Paula.

9) Al paraíso de las letras de María Teresa.

10) A la tormentosa vida de esa mujer llamada Rebeca, la inolvidable.

11) Al brillante blog de Reyes, Dioses y Hèroes.

12) A las entradas y simpáticas fotos del diario de Shyris.

Para concluir, transcribo la totalidad de las normas que gobiernan este bello premio:

1- Agradecérselo a quién te lo ha dado
2- Escribir un post sobre ello
3- Entregarlo a 12 blogs que consideres que se lo merecen
4- Poner un enlace de los blogs premiados
5- Mandar un correo o comunicado informándoselo

lunes, 27 de junio de 2011

LA LEYENDA DE LA CABEZA VIVIENTE (5ta Parte)


Han pasado varios meses desde que Diego Pizarro volvió a “San Joaquín”, su alquería en Tumbaya.
La hacienda, enclavada entre las montañas del lugar, ha sido su refugio desde la pelea con los partidarios de Ochoa de Zárate. Vencido y junto a su hija Isabel, el viejo puma por largos años ha relamido sus heridas en la soledad de los cerros.
Desde una ventana, Isabel Pizarro, observa como el cercano y caudaloso río, paulatinamente, ha mermado su ímpetu. Los días más cortos y la escasez de sus aguas, son las primeras señales de la proximidad del otoño.
Doña Isabel está preocupada por su padre. Desde que el hidalgo y su grupo regresaron del nevado trayendo consigo la cabeza de Yahuar, extraños sucesos han sacudido la hacienda. Guzmán, su ujier, fue hallado muerto junto al cráneo del Inca, con una mueca de espanto dibujada en el rostro. A Rodrigo Niño, que integró la expedición al Chañi, lo encontraron sin vida en las orillas del Xibi Xibi y hay quienes firman que, de su boca entreabierta, brotó un negro alacrán, horrorizando a sus descubridores.
También, desde hace casi tres semanas, Diego Pizarro yace en cama al cuidado de su hija. En ocasiones, por las noches, es preso del pánico y vocifera sin sentido. El ínclito Medrano ha debido ayudar a sosegarlo.
Inquietantes rumores circulan en la alquería. Las viejas leyendas del lugar, lentamente, cobran vida. Isabel, devota de la Virgen, concurre todas las tardes a rezar en la amplia iglesia que, el hidalgo, ordenara levantar en las cercanías de la vasta casona.
La noche ha mostrado su obscuro rostro. Inquietos por el inexplicable malestar que aqueja a Don Diego, Jimeno y Medrano han regresado desde San Salvador de Jujuy.
José, el indio, los aguarda en una de las galerías de la hacienda. Mientras les ofrece un poco de chicha, les revela su preocupación: el apu Pizarro está maldito.
En el silencio de la noche, mientras beben, José comenta sobre una vieja historia del lugar, aquella que habla del guaca Yurac y la Yanakilla. Interesado y a fin de esquivar el sueño, Medrano le pide que la narre pues nadie más apropiado que él para hacerlo.

sábado, 25 de junio de 2011

LOS PESCADORES DE PERLAS


Siempre digo que dispongo de poco tiempo para dedicarme al blog. Para cualquier lector/a ya debe sonarle como una letanía.
Ello es una realidad. No exagero. Aún me queda pendiente terminar la narración de esa antigua leyenda jujeña sobre la Cabeza Viviente.
Tampoco es bueno vivir enfrascado en el trabajo. Por eso, ayer con mi hija fuimos a ver la ópera “Les Pêcheurs de Perles” de Georges Bizet, en el Teatro Avenida.
A diferencia del suscripto, mi hija no es una gran seguidora del género. No obstante, la conoce bien. Han sido muchas las veces que ha escuchado el compacto de la ópera en casa y desde chica, sintió gran atracción por el coro introductorio, en el cual los pescadores, de una agreste playa de la isla de Ceilán, cantan y beben.
La obra hace muchas décadas que no se representa en los escenarios porteños. Por ello, cuando tomé conocimiento que esta temporada subiría a escena, no dudé en sacar entradas para asistir.
Les Pêcheurs de Perles, es el triunfo del amor y la amistad sobre la envidia y el rencor. Francamente desconozco las razones por las cuales prácticamente ha caído injustamente en el olvido. La acción se sitúa en la isla de Ceilán, en una aldea de pescadores. Allí están Zurga, Nadir y Leila, la sacerdotisa de Brama. Alrededor de ellos se teje la trama y el supremo sacrificio de Zurga que permite a Nadir y Leila huir de las sanguinarias garras del populacho que reclama muerte para aplacar la furia de los dioses.
Ayer fue la función del estreno. De hecho, no suelo ir jamás a la primera función. Tengo razones para ello. Los elencos siempre están nerviosos, la orquesta ansiosa y sobrevienen los errores y como era de esperar hubo varios.
Por el valor de las localidades, pienso que la función pudo estar mejor.
Estoy persuadido que Juventus Lyrica puede brindar espectáculos de calidad, pero en los últimos tiempos ésta ha decaído mucho y ella es una de las razón básica por la que he dejado de concurrir a sus funciones. En otros términos, precio y calidad no se corresponden.
No obstante, me alegro de haber podido ver esta joya del arte de Bizet. Confío que esta puesta en escena sea un acicate para que el Teatro Colón, el Teatro Argentino de La Plata o el Roma de Avellaneda la repongan entre sus títulos, sin olvidar al sector privado que también está en condiciones de llevar adelante tal emprendimiento.
Hasta pronto, como siempre.

sábado, 18 de junio de 2011

UN CAMBIO


Hola mis amigos/as:
Hace mucho que no subo nada a mi blog.
No he tenido tiempo.
El trabajo me ha insumido bastante la poca disponibilidad que tengo y lo demás ha quedado para el esparcimiento.
Aquí, esta noche, ha llovido torrencialmente. Ahora es de madrugada. Unos amigos que se vinieron a comer y tomar unas copas ya se han marchado.
Hemos pasado revista a muchos temas.
La cuestión laboral no ha quedado afuera.
No recuerdo si en los inicios de esta bitácora comenté que, junto a mi amigo Luis Briceño, desde el 2002 tenemos una consultora en temas económicos. Nos va bien y vivimos de ello.
Cuando concebimos nuestro proyecto, tuvimos en claro encuadrarlo como una cooperativa de trabajo. Hoy, en 2011, los socios cooperativos somos cuatro. Luis, Marita Baldovino, Vicente Trombetta y el suscripto. Los seis socios restantes, cumplen un rol meramente decorativo. Han participado a los efectos de colaborar en nuestro emprendimiento.
Desde hace bastante tiempo hemos estado pensando en lanzar una revista a través de un sello editorial propio, así como recuperar nuestro dominio de Internet y reinstalar nuestra página web en el ciberespacio.
La semana pasada, Luis insistió en llegar a nuestros clientes con una publicación. Después de varios cabildeos, nos inclinamos por un Newsletter y luego, si la cosa va viento en popa, avanzar en el proyecto de la revista.
Con muchísima imaginación, en esta foto que acompaña la entrada y que intenta graficar nuestra clásica reunión de los martes, nos podrán ver a todos sentados y discutiendo sobre el boletín electrónico, la página web y demás temas asociados,.
Marita ya comenzó a entrevistar a varios diseñadores web. Veremos que nuevo formato adquiere Argos Consultores.
Damos la bienvenida al cambio por el que hemos apostado.

jueves, 2 de junio de 2011

LA LEYENDA DE LA CABEZA VIVIENTE (4ta Parte)

El descenso es cansador. A más de dos días de haber dejado la cueva de Yahuar, aún atraviesan regiones cargadas de nieve.
El grupo marcha con cuidado. La nevisca, en el verano, es traicionera y Pizarro no quiere perecer con su tesoro sepultado por un alud de hielo, tierra o rocas. Lentamente, siguen los zigzagueantes caminos rituales del Inca, que con precisión el indio José les ha sabio señalar.
La ladera del nevado es escarpada. El grupo desciende de a pié, llevando sus caballos y mulas. Pizarro estará tranquilo cuando lleguen, a lo que José denomina, la Mesada Grande. Allí piensa descansar para luego iniciar el descenso hasta los pies del nevado. A fin de animar al grupo, el honrado Jimeno entona una copla de su distante tierra valenciana.
Don Diego observa los despeñaderos solitarios. Azotado por un viento helado, que dificulta aún más la marcha, piensa en su tesoro, en los caminos que recorrieron aquellos que sepultaron a la momia y a la dorada testuz que consigo lleva.

El apu Pizarro, como suele llamarlo José, ha hablado poco durante toda la jornada. Desde que abandonaron la gruta, se ha mostrado tenso y receloso,. No sólo teme por su valioso cargamento. Hay algo más que lo aqueja, una extraña y secreta impresión, como si un negro aviso, surgido desde las profundidades de su espíritu, intentara denunciar un hecho fatídico.
Aprieta fuertemente la cruz de plata que cuelga en su pecho.
Él ha escuchado ciertas leyendas calchaquíes sobre extraños ritos ocurridos en la montaña. De niño, de boca de su madre, hija de un curaca incaico y una moza española, oyó también acerca de las fuerzas extrañas que habitaban las tierras de los cuatro lados del Sol.
Cabizbajo, reflexiona por un instante. Son cosas de los indios, clama para sí. En ellas no puede creer Don Diego Pizarro, sobrino del Marqués de la Conquista, hijo del Gran Gonzalo que derrotó en batalla al virrey Blasco Núñez y que, altivo, desafió al propio Carlos V. Él, como sus parientes, es un aguerrido hidalgo cristiano, que lucha por imponer la fe del Nazareno en estas impías tierras, plagadas de idólatras y ficticias deidades.

martes, 31 de mayo de 2011

¡SIN TABACO!


Hoy, como todos los 31 de mayo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) organiza el Día Mundial sin Tabaco, jornada en la que se trata de recordar los perjuicios que genera el tabaco tanto en fumadores como en no fumadores.
A los daños ya conocidos, como el cáncer de pulmón, las enfermedades respiratorias, los riesgos cardíacos y el peligro de ataques cerebrales, se suman otros detectados por las nuevas investigaciones como la alteración del sueño en los hijos lactantes de madres fumadoras, el desarrollo de alergias, reducción del llamado colesterol bueno (HDL), entre otras.
Tras la hipertensión, el consumo de tabaco es la segunda causa mundial de muerte. Uno de cada diez adultos mueren a consecuencia del tabaco.

domingo, 29 de mayo de 2011

"MADAMA BUTTERFLY"

Hola mis amigos/as!!!
Recién vuelvo de la ciudad de La Plata.
Estuve en el Teatro Argentino asistiendo a la última función de la ópera “Madama Butterfly” del genial Giaccomo Puccini.
Siempre que la veo esta obra no me defrauda. Aún cuando las voces pudieran ser mediocres, la increíble música de Puccini salva cualquier mala función. Porque es una música que llega hondo al espíritu, que hace vibrar al espectador con el drama en que se ve inmersa esa frágil chica de 15 a 18 años que es Butterfly.
En esta ocasión ha sido Pinkerton, el tenor, quien brilló por su mala calidad vocal. Ello no ha impedido seguir silenciosos los padecimientos, desdichas y sufrimientos de la pequeña geisha Cio Cio San (Butterfly).
Es que la protagonista de la obra responde al prototipo de la heroína pucciniana. El mismo compositor lo explica: «Me gustan los seres que tienen un corazón como el nuestro, hechos de esperanzas e ilusiones, que tienen destellos de alegría y horas de melancolía, que lloran sin chillar y sufren con amargura interior ».
Butterfly o sea Cio Cio San es un un personaje femenino, franco, inocente, con una fidelidad a toda prueba, dispuesta a morir cuando las circunstancias se lo imponen.
Madama Butterfly se basa en el drama homónimo del estadounidense John Luther Long la que, a su vez, se basa en un hecho verídico ocurrido en Nagasaki durante la segunda mitad del siglo XIX: una joven geisha es seducida y más tarde abandonada con su hijo por un oficial de la marina americana.
Puccini estrenó esta obra el 17 de Febrero de 1904, en la Scala de Milán.
La primera función fue escandalosa, derivando en el estrepitoso fracaso de la ópera. Al día siguiente, Puccini escribía: «estos caníbales no han escuchado la menor nota -¡que grupo de locos sedientos de odio! », y más tarde «este estreno ha sido un infierno dantesco bien preparado...».
Se ha dicho y con razón, que la batalla campal de chiflidos, carcajadas, obscenidades proferidas el día del estreno, fue hábilmente orquestada.
No obstante el maestro de Lucca no se dio por vencido. Hizo algunas modificaciones a la partitura original y la ópera volvió a escena el 28 de Mayo 1904, en el Teatro Grande de Brescia.
En esta representación «Madama Butterfly» obtuvo un contundente triunfo, manteniéndose desde entonces entre las óperas más aclamadas de Puccini.
Desde ya recomiendo verla y escucharla con atención.
Hasta pronto, como siempre.

sábado, 28 de mayo de 2011

NUEVOS PROBLEMAS CON BLOGSPOT

Hola a todos/as!
Veo que siguen los problemas con blogspot.
¡Un gato negro se ha metido en la red de blogs!
Ahora no se pueden ver los seguidores de las bitácoras. Por lo menos, eso me sucede a mi. No puedeo ver los mios ni los ajenos. Ni desde la computadora de mi casa ni de la de mi oficina. No es un problema de proveedores porque son diferentes en la una y en la otra. Tampoco son las cookies ni esas mierdas que pululan por el hiperespacio.
En lo que a mi respecta, me sucede desde hace más de 48 hs.
Ocurre que el servicio no ha quedado bien desde que el viernes 13 de mayo, cuando estuvimos casi un día sin poder entrar a nuestros blogs supuestamente por razones de mantenimiento.
Esperemos que se solucione pronto y no tengamos más inconvenientes.
Hasta pronto, como siempre.

martes, 24 de mayo de 2011

EL CAZADOR FURTIVO

Hola a todos/as:
Recién he terminado cenar. Esta noche estuve en la ópera, en el Teatro Avenida.
En esta oportunidad fuí a ver "Der Freischütz", de Carl Maria Von Weber, traducido a nuestro idioma, como "El Francotirador o el Cazador Furtivo". El título alude a la bala dirigida por el demonio (en este caso la número siete); de ahí la falta de exactitud de su traducción castellana (también italiana) como cazador furtivo.
Francamente jamás la había escuchado. Si bien sabía de su existencia, salvo su obertura nunca me había preocuapdo en conseguir una versión para oirla.
Weber no me defraudó.
La ópera, en Argentina, se ha representado en escasas ocasiones.
El Teatro Colón la llevó a escena en 1969 por última vez y hubo que esperar hasta el 2005, para que una entidad privada la montara nuevamente. La misma entidad reeditó el título en la actual temporada 2011.
Debo recordar que son numerosas las fuentes, algunas de origen bohemio, que han estimulado en el siglo XIX argumentos para diversas óperas sobre el mismo tema. Así está Carl Neuner (Munich, 1812) y Ferdinand Rosenau y Franz Roser, ambas estrenadas en Viena en 1816. Pero la fama póstuma debía ser para "Der Freischütz", de Carl Maria von Weber, que tuvo su estreno en Berlín el 18 de junio de 1821, resultando ella la más recordada de todas.
Con un pie en Mozart, de cuya genial creación lírica se nutre von Weber,logra en aquel estreno berlinés definir para siempre la dirección del arte lírico germano. Como declaración de guerra a los italianos, y en particular a Spontini (director general de la música de la corte, en Berlín), cuya "Olympie" se ofreció en los mismos días, los defensores del arte alemán convierten el estreno del "Freischütz" en asunto de Estado, en algo así como un campo de batalla: jóvenes intelectuales, eruditos, artistas, funcionarios, decretaron ese día el triunfo del arte lírico nacional.
Como en cualquier ópera, la historia es lo que menos cuenta pero téngase presente que aparecen demonios y fuerzas del mal con las cuales el protagonista pacta.
La música, como dije, no ha defraudado. Ya me estoy poniendo en campaña para bajarme alguna versión de la obra.
Hasta pronto, como siempre.

viernes, 20 de mayo de 2011

LA LEYENDA DE LA CABEZA VIVIENTE (3era parte)

Hola mis amigos/as:
Dejo aquí la tercera parte de esta vieja e ignota leyenda que recorre el Norte de mi país.

«El grupo de Pizarro ha ingresado en la gruta del Inca. Lentamente se abre paso entre la obscuridad del lugar.
De pronto, brevemente, se escucha el ulular de extrañas voces. Las antorchas tiemblan. Medrano y Don Diego desenvainan. El miedo invade a varios hombres de Pizarro. Jimeno, otro de los criados, incita al grupo a proseguir su avance.
Súbitamente, entre las sombras, una cabeza se levanta. Relumbran sus ojos. Hay fuego en ellos. Parece viva.
Mientras Jimeno y el sacrílego séquito retroceden espantados, Pizarro se lanza hacia la refulgente mirada. Medrano, va tras él. Con su antorcha riñe contra las tinieblas que dominan la caverna.
La trémula luz del criado, escuálidamente, deja ver la tumba del Inca. El hidalgo ordena a su hueste avanzar sin miedo.
La cabeza que los ha atemorizado yace sobre un altar de roca. Lleva una máscara de oro macizo con dos incrustaciones de alguna preciosa piedra que sirven de ojos.
Más allá, divisan el cuerpo momificado de una mujer ricamente ataviada. Es Ahuac, la sacerdotisa, custodia del rey Yahuar en la tumba. Medrano mueve su antorcha. Allí, a la izquierda, hay más piezas de oro.

El hidalgo está exultante. Ha encontrado el tesoro del nevado de Chañi. Él y sus doce hombres, con orgiástico desenfreno, expolian el sepulcro.
Ávidos de riquezas, despojan el cuerpo de Ahuac de sus colgantes, pendientes y demás objetos de valor.
Todo el oro es colocado en tres grandes sacos a fin de trasladarlos, en mula, hasta la hacienda de Pizarro.
Don Diego contempla la cabeza y su dorada máscara. Intenta infructuosamente separar la una de la otra. Ante la pertinaz resistencia, resuelve llevarlas con él.
En tanto, la noche sigue su inexorable rumbo hacia el nuevo día. Entre cánticos y vino, Pizarro y su grupo, caen exhaustos en un profundo letargo al pié de la gruta. En su sopor, el hidalgo ha dejado rodar la testuz de Yahuar Huacac.
Silenciosa y desde las alturas, Killa contempla la escena»

viernes, 13 de mayo de 2011

PROBLEMAS CON BLOGSPOT

Hola a todos/as:
Desde ayer he tenido problemas con blogspot. El servicio estuvo caído por mantenimiento. Ha ocurrido que mis entradas anteriores a esta interrupción así como comentarios que dejaran cibernautas en mi bitácora desaparecieron. Desconozco cuál ha sido la razón de ello.
En un rato volveré a subir mi úlitma entrada. Lamento mucho que se hayan perdido los mensajes de los visitantes.
Hasta pronto, como siempre.

miércoles, 11 de mayo de 2011

LA LEYENDA DE LA CABEZA VIVIENTE (2da. Parte)

Traigo la segunda entrega de esta historia del Noroeste argentino.
«El calor es agobiante. Una piedra lisa y enorme cubre la entrada a la gruta. El hidalgo Diego Pizarro ordena a sus criados correr la pesada losa.
Montado en su caballo, ansiosamente observa los esfuerzos por quitarla. Sabe, por pueblos del lugar, que en el nevado de Chañi se ha escondido el tesoro del Inca. Está resuelto a encontrarlo.
Han transcurrido más de seis horas de infructuosos intentos. Por fin, el leal Medrano avisa que la inmensa lápida ha comenzado a ceder. Los obscuros ojos del hidalgo brillan ávidamente. Es un hombre de casi sesenta años. Enjuto el rostro, parca la mirada. Cabello y barba encanecida. Hijo de una mestiza de Charcas y de Gonzalo Pizarro, hermanastro del conquistador del Perú.
Mientras sus hombres remueven la piedra, Diego recuerda. Ha transcurrido mucho tiempo en estas tierras. Rememora, cuando joven, apaciguados definitivamente los ánimos contra los Pizarro en el Nuevo Mundo, se incorpora a la guerra contra Viltipoco, el diaguita. En su mente, se dibuja la lucha contra el cacique Sulantay y la caída de su inexpugnable pucará en aquel audaz golpe, tan propio de su estirpe. En la montaña, repleta de miríficos tonos y bajo el calcinante sol, ha capturado y asesinado a los últimos diaguitas rebeldes. Piensa en la fundación de San Salvador de Jujuy, en la siniestra mano de aquel incondicional de Ochoa de Zárate que borrara su nombre entre los fundadores de la ciudad.
Gritos de júbilo lo traen nuevamente a la realidad. La losa ha sido removida. Por más de doscientos años el venerable lugar ha permanecido inviolable. Pizarro da la orden de ingresar a la gruta. Encienden antorchas. Don Diego conduce el grupo. Sin saberlo, serán los primeros en entrar a la caverna del emperador Yahuar Huacac desde que, la comitiva real del Inca, sellara el recinto para la eternidad. En tanto, la noche lentamente empieza a engullirse al cerro.»

domingo, 8 de mayo de 2011

LA LEYENDA DE LA CABEZA VIVIENTE (1era parte)


Hoy dejo las historias de mi ciudad.
Me traslado al Norte argentino, en la época de la conquista española.
Esta leyenda me fue referida, poco tiempo atrás, por Mariano Vera, un colega oriundo de la provincia de Salta. La he buscado en algunos anales de cuentos y relatos autóctonos sin suerte.
Es sabido que mucho antes que España dominara estas tierras, la región del noroeste del país estuvo bajo el señorío de los incas, pueblo andino que conformó un vasto imperio.
La historia, inicialmente está situada en el año 1400 AC, cuando el emperador Yahuar Huacac fue asesinado en Cusco por los cuntis, pueblo alzado en contra del poderío de los incas.
También es conocido que el gran pueblo andino poseía santuarios en diversas cumbres como Chachani (Perú), Quehuar y Llullaillaco, estas últimas en Argentina, donde investigaciones arqueológicas encontraron momias en sitios ceremoniales.
Publico aquí la primera parte de esta leyenda del noroeste de mi país.

«Cusco ha caído en poder de pueblos rebeldes.
Quince son los leales escabullidos de los verdugos del Inca. Una mujer los guía hacia el Collasuyo. Osada, audaz, briosa. Es Ahuac, suprema sacerdotisa de Inti.
En su escape, han debido peregrinar entre quebradas de hielo y yermas llanuras. Sortear ríos y montañas. Llevan consigo la arrancada testa del Inca, salvada en la oscura ergástula donde el rey fue ultimado. Imploran a Inti, a Mama Killa, celestiales dioses que velan por el séquito en su larga huída.
Con sus llamas y vicuñas atraviesan la última quebrada, dominada por el verde esmeraldino de sauces, bermejos pastos y el pardo de las laderas. Al fin, majestuosas, se alzan las siete cumbres y el gran cerro nevado, conclusión de la travesía.
El ascenso al divino destino es fatigoso. El viento gélido doblega al grupo. Ahuac reclama, exige, implora un último aliento. Juntan fuerzas. Avanzan hasta una gruta. Es el lugar que los dioses han elegido para albergar la cabeza del rey Yahuar Huacac y su protector en el más allá.
Se inicia el rito. Se alzan plegarias. Killa, la luna, y Koyllor, las estrellas, son conjuradas. Entre quenas y tambores, cuatro vírgenes del Inticancha bailan una frenética danza. Ahuac, deposita las ofrendas y coloca a la testuz real una máscara de oro.
Cae la noche. Killa fulgura en el cielo. Ahuac, bebe varios sorbos de soporífera cimora. Se arrodilla ante la cabeza de Yahuar Huacac y profiere el sortilegio que ha de defender al rey en su otra vida. Ella será quien lo custodie en su sepultura. Lentamente se adormece. Un guerrero, con violencia, hunde su maza en el cráneo de la joven sacerdotisa.»

sábado, 7 de mayo de 2011

EL FANTASMA DE VILLA ESPERANZA


Existe en el Barrio de Belgrano un viejo palacete de estilo italiano, de los pocos que aún perduran en Buenos Aires, que perteneció al político, militar, periodista y viajero incansable Lucio V. Mansilla (1831-1913).
Allí también funcionó, hasta 1982, la Escuela Normal de Maestras Nro. 10
La casa está ubicada en el actual pasaje Golfarini. También puede divisarse desde las vías del ferrocarril de la ex Línea Mitre.
El sitio tiene mucha historia y si mal no tengo entendido ha sido declarado Monumento Histórico Nacional. No obstante, está en un deplorable estado de abandono. Tapiada y con un futuro incierto, han pensado en demolerla.
Sin embargo, siempre hay vecinos que quieren hacer las cosas bien y han constituido una ONG llamada “Comisión de Defensa de la Casona de Mansilla” para luchar por su preservación y lograr que las autoridades locales y nacionales la restauren.
Junto con el palacete, también hay historias. La que más suena es la del propio fantasma de Mansilla que ha vuelto para salvar la casa de la pica vil e impiadosa. Quienes entienden en estas cosas sobrenaturales han ido con aparatos ultrasensoriales y dicen haber detectado una “presencia” en el lugar.
Transcribo aquí este relato vinculado al tema que, alguna vez, escribí en alusión a la casona mencionada y su leyenda.

»Camina despacio, con el aire señorial de antaño. Nebulosa estampa que se desplaza por las huellas de lo que alguna vez fuera el majestuoso vestíbulo de Villa Esperanza. Mansión envidiada por nobles, príncipes y altezas, yace hoy abandonada, escuálida y apagada.
Luce, el añoso general, un fino traje oscuro. Ya no conversa, tampoco escribe. Observa, deambula, piensa, acaricia su larga y plomiza barba. El andar de un gato rompe el sigilo nocturno y devuelve al anciano a su melancólico entorno.
Golpea con su bastón una pared mojada.

Resopla. Piensa en aquella noche de póker en que perdió la casa.
No recuerda cuándo y cómo alguien lo alertó sobre la suerte del vetusto edificio. Fue entonces cuando volvió a Villa Esperanza y resolvió alzarse como eterno vigilante del caserón vacío.
Saben de su pavorosa presencia. Son muchos los que han visto vagabundear su distinguida estampa.
Dicen que es el vino, la luna o simplemente la luz del ferrocarril que por allí pasa. Pero en el barrio advierten, pues no pecan de ignorantes, que el silente caminante es Don Lucio Mansilla, escritor, guerrero y periodista quien, por las noches, se dibuja en la oscuridad de la casa.
Ya llega el alba y es casi la hora de emprender la breve retirada. Viene alguien. El rechinar de la verja herrumbrada lo delata. Observa, entonces, por la rendija de una de las ventanas. ¡Son los personeros de la empresa de demoliciones! Llegan con planos, metros y otros instrumentos. Don Lucio los sigue, atento, con su mirada. Uno de ellos, el capataz, da la orden de entrar a la casa.
-En un día la tiramos abajo, el otro exclama.
La puerta maciza se abre.
Entran.
Don Lucio los aguarda al pie de la escalinata mientras caminan sin percatarse de su espectral presencia. Furibundo, hace tropezar con su bastón a uno y golpea, con decisión, al otro en la cabeza.
Aullidos de miedo invaden la casa. El anciano ríe.
-Si vuelven por acá, a vos te corto la oreja y a vos te retuerzo el cogote- ameneza.
Lucio Mansilla está contento. Ha vuelto a salvar su casa. En tanto, los invasores, se pierden, aterrados, en la distancia.«

martes, 3 de mayo de 2011

EL CHAL MORADO

Traigo esta historia, venida desde el rincón de los tiempos, que escribiera hace varios años y bajo el literato seudónimo de Ricardo Boccanegra. Es corta, sencilla, con un lejano aroma a sacrílega. Una historia de malevos, percantas, amores y caserones palermitanos...

Los lunes por la noche la parda Zelmira buscaba una excusa para abandonar el lupanar y correr a los brazos de Mercedes. Una maldita y enfebrecida pasión las unía en aquel prejuicioso Buenos Aires de 1901. Mercedes, la mujer del Taita Velazquez, esperaba impaciente la llegada de cada lunes. A la hora señalada un chal morado aparecía en su vieja casona de Palermo. Una ocasión, el Taita las encontró endiabladamente unidas. Furioso las arrastró desnudas hasta el patio, entre insultos y golpes. Mercedes quedó prisionera por semanas en la casona, mientras Velázquez buscaba a la parda por todo Palermo y así imponerle su ley.
Una noche el Taita divisó el chal de Zelmira cerca del Maldonado. Velázquez se arrojó sobre ella. Clavó reiteradamente su cuchillo en el cuerpo de la mujer. Un relámpago le mostró el rostro sin vida de Mercedes

lunes, 2 de mayo de 2011

ACUARELA

Hola mis amigos/as: Mientras tomo unos mates en este frío atardecer porteño voy a escribir algunas consideraciones sobre aquellos temas que han acaecido este fin de semana.
A esta nueva entrada la he llamado acuarela. Hago una analogía con la dilución de colores en agua propia de ese tipo de pintura y los hechos que, con el correr de las horas y por su velocidad, se van diluyendo dejando ver algunos tonos. Encabeza la entrada la bellísima pintura de la artista plástica mexicana Victoria Vila Fuentes, de sólo 7 años de edad, la cual he tomado de Internet.
No quiero empezar mi entrada, sin reflexionar sobre la boda de los tortolitos británicos. He visto con asombro como el canal privado Todo Noticias (TN) se ha empecinado en festejar este hecho, realmente intrascendente, cuando existen acontecimientos en el mundo y en mi propio país que han sido ignorados. Ni apruebo ese excesivo lujo, mientras hay millones de personas que se mueren de hambre, ni me emociona la boda de la monarquía británica. No sólo porque es una de las más escandalosas, parasitarias y corruptas del mundo sino porque no olvido la Guerra de las Malvinas y la participación del príncipe Andrés (el tío del recién casado) en aquella loca contienda, producto de la monstruosa dictadura militar que por aquellos años gobernó Argentina.
No se si ponerme a llorar o reír cuando recuerdo al ridículo cipayo de Carlos S. Menem, vestido de pingüino y repleto de condecoraciones, besando la mano de la decrépita Isabel II, de la misma manera que un vasallo se arrodilla ante su señor feudal.

La muerte de Ernesto Sábato. Faltaban dos meses para que cumpliera 100 años de edad, pero una bronquitis pudo más y nos arrebató al último de esos geniales escritores que ha dado Argentina en el siglo XX. El autor de las novelas El Túnel, Sobre Héroes y Tumbas y Abbadón, el Exterminador, así como de múltiples ensayos tales como Heterodoxia, Romance de la Muerte del General Lavalle. Cantar de Gesta o La Resistencia fue despedido por una importante concurrencia que asistió a brindarle su despedida en el club Defensores de Santos Lugares.
Ernesto Sábato fue una personalidad emblemática de nuestro país. No sólo brilló en la literatura sino que además fue un abanderado de la lucha por los Derechos Humanos.
En 1983, cinco días después de haber asumido la presidencia de la República, el Dr. Raúl Alfonsín, lo convocó para formar parte de la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas), de la cual fue su presidente, a fin de investigar las violaciones a los derechos humanos perpetradas por la dictadura militar. La Comisión elaboró el Informe Nunca Más, el cual fue la vía para el juzgamiento de los delitos cometidos por el llamado Proceso de Reorganización Nacional.
Su idea sobre la sociedad se halla reflejada en esta reflexión formulada en 1976 al escritor Gudiño Kiefer: “La formidable crisis del hombre, esta crisis total, está sirviendo al menos para reconsiderar los modelos. Y no es casualidad que en diferentes partes del mundo empiece a reivindicarse otro tipo de socialismo, más cercano a aquel que preconizaba Proudhon, o al que en nuestros tiempos han sostenido espíritus nobles y lúcidos como Mounier, entre los cristianos y Bertrand Russell, entre los agnósticos. [...] Un socialismo que respete la persona, que termine con la alienación y la sociedad de consumo, que termine con la miseria física pero también con la espiritual, que ponga la técnica y la ciencia al servicio del hombre y no, como está sucediendo, el hombre al servicio de aquellas. Un socialismo descentralizado que evite los pavorosos males del superestado, de la policía secreta y de los campos de concentración...”
Bin Laden. Otro tema que no escapa a este humilde análisis. Obama ayer anunció que EEUU había dado caza y ejecutado al fanático terrorista islámico, autor intelectual del atentado a las Torres Gemelas, a las Embajadas Norteamericanas en Kenia y Tanzania, así como otros hechos de sanguinarios en aras de una exacerbación religiosa pocas veces vista.
“Se hizo justicia” proclamó exultante Obama. Nada más lejos.
Que Osama Bin Laden fuera un terrorista sanguinario nada justifica ni la acción militar norteamericana ni su ejecución.
Para quienes cometen genocidio existe un tribunal específico: la Corte Penal Internacional y allí debió comparecer el terrorista saudí.
Tampoco la solución era violar el espacio aereo y suelo de Pakistán y entrar a los tiros para capturarlo o liquidarlo. Esto literalmente es defecarse en el derecho internacional y en la soberanía de los estados. La Comunidad Internacional tiene medios legales para que un estado entregue a un criminal como Osama.
Esto es lo que distingue la justicia de la barbarie terrorista, provenga ella de donde provenga.
Igualmente, no está claro si Pakistan dio expresamente su consentimiento para la operación o si se puede entender implícito en el hecho de que sabía que EE.UU. llevaba años buscando a Bin Laden en su territorio.
Hoy todo es exultante, pero creo que cualquier gobernante habrá de ser muy cauto. El fanatismo islámico, ya había prometido tomar venganza si algo le sucedía a su lider, incluso hacer detonar una bomba atómica en Europa.
Espero que el remedio no haya sido peor que la enfermedad.
El agua del mate se ha terminado. Seguiré en otro momento.
Hasta pronto, como siempre.