La verdad que hace mucho tiempo que no escribo nada en el blog. Mi última entrada fue el 4 de abril de 2020, cuando ya se había iniciado la pandemia y estaba en mi casa.
Miro para atrás y muchas cosas cambiaron. Mi viejo y mi tío ya no están. Tampoco está mi perra Skadi. Mi hija Claudia está en pareja con Ernestito. Está muy feliz y jovial.
Repaso las páginas del blog. Leo las historias y sus comentarios. Busco mis seguidores y no puedo verlos. La música tampoco se escucha.
Alguna vez quise volver a escribir en mi blog, pero las bitácoras cayeron por el uso de otras tecnologías y actualmente parece algo obsoleto. Hay mucha nostalgia y también está ese mundillo de seguidores perdidos que no puedo ver.
Hoy tuve la loca idea de escribir en mi vieja bitácora. Pero “los años han pasado terribles, malvados” como reza el vals “Pedacito de Cielo”. Hay cosas nuevas que quisiera contar. Ahora están Mónica, Santiago, Igna, Patricia, Mariona, Salaberry y un montón gente e historias que se cruzan diariamente …
Si has llegado hasta aquí, recuerda esa frase de Ernesto Sábato “No hay casualidades sino destinos. No se encuentra sino lo que se busca, y se busca lo que en cierto modo está escondido en lo más profundo y oscuro de nuestro corazón.”
Repaso las páginas del blog. Leo las historias y sus comentarios. Busco mis seguidores y no puedo verlos. La música tampoco se escucha.
Alguna vez quise volver a escribir en mi blog, pero las bitácoras cayeron por el uso de otras tecnologías y actualmente parece algo obsoleto. Hay mucha nostalgia y también está ese mundillo de seguidores perdidos que no puedo ver.
Hoy tuve la loca idea de escribir en mi vieja bitácora. Pero “los años han pasado terribles, malvados” como reza el vals “Pedacito de Cielo”. Hay cosas nuevas que quisiera contar. Ahora están Mónica, Santiago, Igna, Patricia, Mariona, Salaberry y un montón gente e historias que se cruzan diariamente …
Si has llegado hasta aquí, recuerda esa frase de Ernesto Sábato “No hay casualidades sino destinos. No se encuentra sino lo que se busca, y se busca lo que en cierto modo está escondido en lo más profundo y oscuro de nuestro corazón.”
Desde este rincón del mundo, con Claudia, Ernesto, Mónica, Santiago, Igna, Patricia, Mariona y Salaberry dando vueltas por ahí, cierro esta entrada. Pero la bitácora, como la vida, sigue abierta. Eduardo